| El último fusilado del franquismo |
| Escrito por Murcia Republicana | |
| jueves, 12 de noviembre de 2009 | |
|
El documentalista Adolfo Dufour presenta en la Seminci ‘Septiembre del 75′, que reivindica la figura del militante del FRAP Xosé Humberto Baena La película Septiembre del 75 de Adolfo Dufour, sobre los Consejos de Guerra sumarísimos de septiembre del 75, los últimos fusilamientos del franquismo y la lucha de Flor Baena, hermana de Xose Humberto Baena Alonso, por conseguir la nulidad de dichos Consejos de Guerra, se estrenará en Madrid:
EL DÍA 6 DE NOVIEMBRE, EN EL PEQUEÑO CINE ESTUDIO MAGALLANES de Madrid.
La serie ‘Cuéntame’ ha conseguido dulcificar el tardofranquismo en
la memoria colectiva. Nos quedamos con la patas de elefante y los vasos
Duralex. Y sonreímos. Sin embargo, esa prehistoria tamizada de
nostalgia sigue dolorosamente presente para muchos. Como la familia de
Xosé Humberto Baena, cuyo triste destino fue ser el último fusilado de
un régimen agonizante junto a otros dos miembros del FRAP. Ni siquiera
ha pasado a los libros de Historia, eclipsado por Juan Paredes Manot,
alias Txiki, y Ángel Otaegui, los dos etarras también ejecutados aquel
aciago 27 de septiembre de 1975.
El documentalista Adolfo Dufour hace hincapié en la monstruosidad
de arrebatar la vida a una persona. «Si además es el Estado el que lo
hace, el dolor alcanza cotas inimaginables». ‘Septiembre del 75′ pone
su mirada sobre la condena a Baena y la lucha de su familia por limpiar
su honor. No están solos. Amnistía Internacional y hasta el
Ayuntamiento de su Vigo natal con los votos a favor de PP, PSOE y BNG
apoyan su causa. El filme, presentado ayer en la Seminci, repasa
asimismo la fugaz historia del FRAP, el Frente Revolucionario
Antifascista y Patriota.
Baena creció en el Vigo pobre y obrero de la dictadura. A los 17
años empezó a estudiar Filosofía en Santiago y a participar en
protestas estudiantiles. Expulsado de la universidad, sobrevive con
trabajos indignos de su formación y se compromete con la lucha
antifranquista a raíz de la huelga general de 1972 y la ejecución a
garrote vil, dos años después, de Salvador Puig Antich. «La represión
policial en Ferrol y Vigo era especialmente cruenta», recuerda Dufour.
«Varios obreros murieron a manos de fuerzas del orden público por pedir
aumento de salarios y mejoras en sus condiciones de trabajo».
Paso a la lucha armada
El FRAP era el frente de masas del Partido Comunista, facción
marxista-leninista. Baena no había pasado de redactar esquelas y hacer
pintadas, pero su llegada clandestina a Madrid coincidió con la
decisión del grupo de pasar a la lucha armada. El FRAP reivindicó tres
asesinatos de miembros de la seguridad del Estado, entre ellos el del
policía Lucio Rodríguez. «Baena siempre dijo a su familia que era
inocente, que nunca participó en los hechos de los que se le acusaba».
Pasó 25 días incomunicado y fue juzgado, siendo civil, por un
tribunal militar en un consejo de guerra sumarísimo que duró dos días.
No hubo pruebas balísticas ni testificales. «La única prueba era su
confesión, que nunca recordó haber hecho, obtenida tras días de
incesantes torturas», se indigna el director. Su condena a muerte se
sumó a otras similares con las que el régimen pretendía dar una imagen
de fortaleza mientras el estado de salud de Franco se agravaba.
En la noche del 26 de septiembre, el Gobierno conmutó seis penas
capitales. Al amanecer, los cinco condenados restantes fueron fusilados
en Barcelona y Hoyo de Manzanares. Baena, con 24 años, fue el último de
ellos. La última pena capital ejecutada en Europa occidental. «Franco
no hizo caso ni al papa Pablo VI, ni a los obispos, ni a los Gobiernos
extranjeros que reclamaban el indulto. Como atestiguaron representantes
internacionales, los consejos de guerra no respetaron los más mínimos
derechos procesales».
La controvertida Ley de Memoria Histórica tampoco ha atendido las
reclamaciones de la familia Baena y de sus antiguos camaradas, que
todavía rompen a llorar cuando recuerdan las torturas. Siguen agotando
instancias: el Tribunal Constitucional, el de Derechos Humanos de
Estrasburgo… ‘Septiembre de 75′ recoge las conmovedoras cartas del
preso -leídas por el actor Alberto San Juan- y reflexiona, en el fondo,
sobre el sentido de la lucha armada.
Adolfo Dufour: «Para mí, la violencia es la raíz del mal. En este
documental se vislumbran algunos de los mecanismos que la ocasionan
para que estos hechos no se repitan y la palabra triunfe en libertad».
Xosé Humberto Baena también lo tenía claro. En su última carta, horas
antes de ser fusilado, escribe: «Que mi muerte sea la última que dicte
un tribunal militar».
Fuente: Ideal
|
|
| Modificado el ( jueves, 12 de noviembre de 2009 ) |