| ¿Privatización? No, gracias |
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| Escrito por Juan Antonio Sanchez Sanchez | |
| martes, 16 de febrero de 2010 | |
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(Publicado en La Verdad de Murcia, el 23 de Enero de 2010) Cuando hace tres meses el Servicio Murciano de Salud
(SMS) anunció la contratación por valor de 185.000 euros para analizar
el modelo de gestión privada-pública de la atención sanitaria en los
municipios de Águilas y de Mazarrón, las sospechas que albergábamos
muchos ciudadanos, quedaron confirmadas. Esa convocatoria pretendía dar
cobertura técnica a la decisión expresada previamente por el presidente
de la Comunidad Autónoma [Ramón Luis Valcárcel declaró el 9 de julio
del 2009, en referencia a los hospitales de Mazarrón-Águilas, que:...
«para el funcionamiento de esta infraestructura se va a utilizar un
nuevo modelo de gestión totalmente privada -igual que el de los
hospitales de Denia y Torrevieja-, por lo que la titularidad del
hospital será pública, pero la gestión quedará en manos de otra
empresa»].
Sería faltar a la verdad afirmar que el SMS está
privatizado; pero también lo sería afirmar que sus dirigentes apuestan
de forma decidida por mejorar y fortalecer el sistema sanitario
público. En los últimos años se han incrementado de forma espectacular
las concertaciones con el sector privado de pruebas y de intervenciones
quirúrgicas, las consultas de los centros de salud siguen con inmensas
cargas burocráticas, los médicos de familia están altamente
desmotivados y los tiempos medio de consulta, en vez de alargarse e ir
aproximándose al objetivo de «10 minutos por paciente», se han acortado
en los últimos cuatro años.
Este primer paso: entregar miles de euros a consultoras
para estudiar el mejor modelo posible de gestión, fue el mismo dado por
el Partido Popular en Madrid y en Valencia para iniciar, poco tiempo
después, la construcción de hospitales gestionados por sociedades
privadas con ánimo de lucro. Por supuesto, en estos hospitales no se
cobra a los pacientes por los servicios que reciben, pero si le pagan
todos los usuarios a través del presupuesto público. De la cantidad que
se le asigna por prestar la atención en una zona, el posible «ahorro»
se convierte en beneficios en la cuenta de la empresa.
El análisis de numerosas experiencias previas es
abrumadora, y ofrece resultados rotundos. Son hechos contrastables,
evidencias y no opiniones, que los centros en manos de empresas
privadas, en relación con los que cuentan con una gestión pública,
generan desigualdades y desarrollan una selección inversa de riesgos
(rechazan y derivan a otros centros a pacientes complejos o a los más
graves). A la vez disponen de menos recursos (menor número de camas) y
de menos personal , que trabaja en peores condiciones. Se solicitan más
pruebas complementarias (radiografías, analíticas) y generan muchos más
gastos administrativos. Y, al contrario de lo que se podría pensar,
resultan mucho más caros al erario público.
En menos de doce meses la Consejería de Sanidad y
Consumo ha inaugurado el Hospital Materno Infantil de la Arrixaca,
construido por la empresa pública Giscarmsa; ha reconvertido el
Hospital Fundación de Cieza en un Hospital del SMS, disolviendo su
patronato; y ahora ofrece un contrato para estudiar un modelo de
gestión público-privada. Todos estos vaivenes, estos movimientos
pendulares, denotan una preocupante falta de rumbo y de planificación .
Ante este panorama, decimos no a la posibilidad de
modelos de gestión privada. La empresa pública sanitaria redistribuye
la riqueza y también la genera; a la vez que reduce desigualdades. Hay
un camino, al que nos apuntamos, todavía con mucho recorrido para
mejorar la gestión pública. Se trata de reducir costes innecesarios, de
evaluar con criterios científicos la tecnología que se adquiere en los
hospitales, de analizar las inversiones desde una óptica de
rentabilidad, de racionalizar el gasto en farmacia, de hacer participar
al paciente y a los profesionales sanitarios en la toma de decisiones.
Este debate sobre la gestión privada-pública, esta
llamada a la movilización de la sociedad murciana, trata de ser
preventiva, profiláctica. El objetivo es mostrar que hay un conjunto de
ciudadanos dispuestos a defender con la fuerza de la razón nuestro
sistema sanitario público y a evitar que se den pasos que puedan ser
irreversibles y que coloquen, a medio plazo, nuestro sistema sanitario
en una posición insostenible.
Juan Antonio Sánchez Sánchez es Médico de Familia y Presidente de la Asociación de Defensa de la Sanidad Pública de Murcia.
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| Modificado el ( miércoles, 17 de febrero de 2010 ) |
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Cuando hace tres meses el Servicio Murciano de Salud
(SMS) anunció la contratación por valor de 185.000 euros para analizar
el modelo de gestión privada-pública de la atención sanitaria en los
municipios de Águilas y de Mazarrón, las sospechas que albergábamos
muchos ciudadanos, quedaron confirmadas. Esa convocatoria pretendía dar
cobertura técnica a la decisión expresada previamente por el presidente
de la Comunidad Autónoma [Ramón Luis Valcárcel declaró el 9 de julio
del 2009, en referencia a los hospitales de Mazarrón-Águilas, que:...
«para el funcionamiento de esta infraestructura se va a utilizar un
nuevo modelo de gestión totalmente privada -igual que el de los
hospitales de Denia y Torrevieja-, por lo que la titularidad del
hospital será pública, pero la gestión quedará en manos de otra
empresa»].




