| Carta a los obispos |
|
|
|
| Escrito por Julio Rodriguez | |
| lunes, 17 de marzo de 2008 | |
|
(Publicado en Tricolor numero 2, Febrero de 2008)
Eutanasia: considero que todo ser humano tiene derecho a una vida digna, pero también a una muerte digna, y que sólo el hombre es dueño de su propia vida y por lo tanto de su propia muerte. Religión en la escuela: estoy en contra de la enseñanza de ningún tipo de religión en la escuela, pues la práctica y estudio del tema religioso debe ser de ámbito privado. Por otra parte, es contradictorio que el estado se gaste miles de euros en promover la utilización de anticonceptivos para evitar enfermedades o embarazos no deseados, por ejemplo, mientras los profesores de religión, contratados por el obispado pero pagados con dinero público, les dicen a sus alumnos que no deben utilizarlos. Porque aunque se sorprendan, y al igual que ustedes, estoy en contra de la asignatura “Educación para la ciudadanía”, aunque no por los mismos motivos. Yo no me fío ni un pelo de las interpretaciones que curas, monjitas o profesores contratados por sus colegios e institutos, por cierto, pagados con dinero público sin necesidad de pasar más examen que la decisión del director del colegio, puedan hacer de temas como la igualdad, la sexualidad o la familia. Matrimonio entre homosexuales: porque cada persona es libre de elegir con quién quiere compartir su vida. Porque estoy a favor de la decisión de las mujeres a abortar, en las condiciones que dictamine la ley. Acuerdo entre la iglesia y el estado: recientemente he firmado en una campaña de recogida de firmas organizada por la asociación “Granada laica” vía internet, www.laicismo.org, para exigir la ruptura del acuerdo firmado en 1979 entre la Iglesia y el Estado, y en el que a la Iglesia Católica en cuanto a Economía, Cultura y Fuerzas Armadas se le da unos privilegios antagónicos con la democracia. Porque no me puedo cambiar la chaqueta como lo hacen ustedes, diciendo que no se puede hablar con terroristas cuando en 1998 ejerció de intermediario el entonces obispo de Zamora, y hoy de Guipúzcoa, Juan María Uriarte. Yo sigo estando a favor de la negociación. Porque formo parte de un partido político republicano, defensor del más importante momento de la historia de España de desarrollo de la democracia y apuesta por la cultura que ustedes durante tantos años se han encargado de tapar con mentiras justificando y apoyando uno de los actos más vergonzoso de la historia de España, el golpe de estado del asesino Franco. Después de 30 años de supuesta democracia, no les he oído condenar los casi 40 años de un Estado asesino, prohibitivo de libertades, con cuyo máximo dirigente, llevándole bajo palio y compartiendo mesa y mantel, formaban parte del órgano que dictaba las leyes. Porque no puedo tener ningún respeto por unos señores que se atreven a decir que mi pareja y yo no formamos una familia por no estar casados, precisamente ellos, que la sensación más parecida a tener una familia la han obtenido, en el mejor de los casos, pagando. Porque siento vergüenza por personajes como el Obispo de Tenerife, de tan baja moral, que decía, refiriéndose a actos de pederastia, que “algunos niños van provocando”. Porque ustedes que presumen de defender a los necesitados mientras piden el voto para partidos políticos de ultraderecha, que se han caracterizado por esclavizar a los trabajadores, aprovecharse de los pobres y explotarles hasta la saciedad, deberían colgar la sotana para predicar con el ejemplo y ponerse a trabajar como todo hijo de vecino para llevar el pan a su hogar. Porque no puedo tener ninguna consideración hacia un club en el que sus socios no tienen ninguna posibilidad de ejercer ninguna opinión mientras ven que sus máximos dirigentes, vestidos todo el año como si estuviéramos en carnaval, llevan al club a hacer el más absoluto de los ridículos opinando sobre temas como familia, utilización de métodos anticonceptivos, relaciones sexuales fuera del matrimonio o avances tan importantes en medicina como la investigación con células madre. Porque siento vergüenza de pertenecer al mismo club que gente como Aznar, que llevó a España a participar en una criminal guerra, o Acebes, alias Pinocho, Ministro de Interior durante los atentados del 11-M, o Fraga, que siendo ministro portavoz de Franco, justificó la ejecución del dirigente comunista Julián Grimau, y a fecha de hoy aún no ha expresado su arrepentimiento. Como dijo Joan Tardá, de ERC, en el congreso de los diputados, “Fraga tiene las manos manchadas de sangre”. Por último, porque una vez leído este texto, estoy seguro de que ustedes no estarán dispuestos a que una persona con tan poca moral como la mía pueda formar parte de la institución que dirigen. Nada, atentamente, y con muy poco respeto hacia esa institución, pues el respeto hay que ganárselo, se despide un joven que no se considera ni católico, ni apostólico, ni cristiano, ni romano y espero que a partir de ahora repudiado por ustedes. Pd: No es necesario que recen por mi alma. Aunque me consideren una oveja descarriada no hagan nada por evitarlo, no se lo permito, al igual que ustedes no permitirían que yo, que les considero como cabras, hiciera algo por solucionarles sus problemas. |
|
| Modificado el ( martes, 18 de marzo de 2008 ) |
| < Anterior | Siguiente > |
|---|








