InicioConvocatoriasDocumentosHistoriaNoticiasTextosGaleríasForoContacto
Usted está aquí:    Inicio arrow Textos arrow La batalla del Hospital Severo Ochoa de Leganés contra la privatización sanitaria
La batalla del Hospital Severo Ochoa de Leganés contra la privatización sanitaria PDF Imprimir E-Mail
Escrito por CAES   
jueves, 07 de febrero de 2008

cartelsanidad.pngEl atentado contra el Hospital Severo Ochoa (HSO) de Leganés, por parte de Esperanza Aguirre y su Consejero de Sanidad Manuel Lamela – sustituido por Juan José Güemes – persigue, a través del desprestigio de la Sanidad Pública, legitimar la implantación del sistema de concesiones privadas para la gestión de la sanidad madrileña.

El equipo encabezado por Luis Montes ha sido el chivo expiatorio. Desde el año 2001 hasta su destitución en 2005, este grupo ha gestionado el servicio de Urgencias superando la saturación, la burocracia y la escasez de medios. Motivado por una deontología profesional ejemplar, implantó protocolos para ictus, infartos, traumatología y cuidados paliativos, propiciando una optimización de los recursos disponibles y un buen servicio a la salud.

Luis Montes y sus compañer@s han demostrado como, desde la ética profesional, se pueden administrar recursos escasos y proteger la salud de la gente. Su esfuerzo ha puesto en cuestión el modelo sanitario actual basado en rebajar costes y proteger la cuenta de resultados de fundaciones y empresas privadas. Por esta razón y por una trayectoria en defensa de una sanidad pública eficaz y del derecho al aborto de las mujeres, Luis Montes era y es, para los políticos neoliberales, un enemigo a abatir.

En marzo de 2005, tras una gran campaña mediática del PP, el doctor Montes y su equipo fueron acusados, en base a denuncias anónimas, de 400 homicidios por eutanasia masiva y encubierta mediante sedaciones irregulares. Inmediatamente después, Manuel Lamela destituyó a Montes como coordinador del servicio de urgencias y abrió una investigación. En mayo, la Consejería de Sanidad denunció al equipo de Montes en el juzgado.

Tras casi tres años de comisiones de investigación manipuladas, dispersión del mejor equipo de profesionales, represión laboral, caza de brujas y aumento, en las urgencias del HSO, de las muertes por número de habitantes y de la estancia media, la Audiencia Provincial de Madrid ha exculpado a los acusados, en enero de 2008, de la única falta que el gobierno de Esperanza Aguirre pudo mantener en pie: mala praxis médica por algunas sedaciones irregulares. La movilización sostenida de l@s trabajador@s del H.S.O., arropados por el pueblo de Leganés y en condiciones muy duras, ha favorecido la toma de conciencia de la población, el apoyo (limitado y reticente) de la izquierda institucional y una sentencia justa.

Pero después de esta sentencia, ¿cuándo se va a restituir en sus puestos de trabajo a los profesionales injustamente cesados? ¿quién va a resarcirles del daño moral sufrido? ¿dónde pueden reclamar los familiares de los cientos de enfermos terminales privados de una muerte digna por el temor de los médicos a ser criminalizados si aplicaban cuidados paliativos? ¿quién responde del retroceso de la sanidad pública promovido, entre otros factores, por la represión de los mejores profesionales sanitarios?

Seis nuevos hospitales en la Comunidad de Madrid y cuatro más comprometidos - todos en manos de grandes empresas privadas - debilitan la ya deteriorada Atención Primaria. Mil médicos cobrarán en función de lo que ahorren. Una tómbola electoral de rebajas fiscales reducirá la capacidad de financiación de la sanidad pública. Aunque algunos, por razones electorales, aparenten estar de nuestro lado, la privatización de la sanidad va viento en popa, en parte gracias a ellos. La movilización, desde abajo y con fuerza propia, para castigar a los enemigos de la sanidad pública, es más necesaria que nunca.

---------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------

SEGUNDA PARTE

El HSO se inauguró en 1987. Sus 400 camas estaban previstas para una población de 250.000 personas que, en ese momento, ya era muy superior. En el año 2001, el Area Sanitaria nº 9, a la que pertenece el hospital, tenía 1,2 camas por cada 1.000 habitantes mientras que la media de la Comunidad Autónoma de Madrid (C.A.M.) era de 2,6. En el año 2004 la población oficial del Area 9 era ya de 380.000 personas, un 50% superior a la capacidad del hospital. Este mismo año se inauguró el hospital de Fuenlabrada que salió del Area 9. En la actualidad trabajan en el Hospital Severo Ochoa 1600 personas de las que 353 son médicos, 500 enfermer@s y 360 auxiliares.

La C.A.M. está dividida en 11 Areas Sanitarias. El Area 9 a la que atiende el Severo Ochoa comprendía, hasta 2004, cuatro municipios: Fuenlabrada (187.963 hab.); Leganés (176.900 hab.); Humanes (11.738 hab.) y Moraleja de en medio (3.622 hab.). Hasta esa fecha el número de camas y de facultativos del Hospital Severo Ochoa (HSO) fue el más bajo de la C.A.M. Frente a la media de 1,4 facultativos y 1,2 camas por cada 1000 hab., el HSO contaba con 0,8 facultativos y 1,2 camas respectivamente.

Al abrirse el Hospital de Fuenlabrada en 2004, se descongestionó la Maternidad del HSO y se limitaron los traslados que, por saturación, se producían a otros hospitales. Pero, al reducir el número de camas de 400 a 330 para abrir habitaciones individuales, continuó la saturación. El 10 de Abril de 2005, había en urgencias del HSO, 55 enfermos a la espera de habitación. Una mujer de 64 años con neumonía paso la primera noche en un sofá y los tres días siguientes en un pasillo de urgencias a la espera de que quedara libre una cama en la planta. En marzo de 2005, un enfermo de neumonía permaneció una noche en sofá y los tres días siguientes en un pasillo de urgencias.

LAS URGENCIAS DEL HSO.

Las consultas en urgencias pasaron de 137.788, con el 10,9% de ingreso, en 2000 a 162.646, con el 8,6% de ingresos, en 2003. Esto supuso un salto de 377 a 446 ingresos diarios en urgencias. Con una dotación de 47 médicos, 17 de ellos de plantilla y 30 residentes, no se podía atender adecuadamente este volumen de consultas.

La falta de camas en los hospitales públicos produce largas esperas para el ingreso de los pacientes enviados por los especialistas. Esto impulsa a los enfermos a ingresar por urgencias. En 2003, el 82,9% de los ingresos en el HSO fue por urgencias, cuando la media estatal era el 58%.

En 2001 se ampliaron las urgencias en 400 metros cuadrados, pasando de 32 a 52 plazas. La Gerencia del Hospital tomó la decisión, avalada por la Consejería de Sanidad de la CAM, de implantar en urgencias tres habitaciones para enfermos terminales (o necesitados de aislamiento) para que pasaran sus últimas horas, sedados, en compañía de sus familias. Una parte de los profesionales se opusieron, al considerar que “las urgencias no son el lugar adecuado para estos enfermos terminales”. La Consejería de Sanidad presentó esta reforma de las urgencias del HSO como modelo para otros hospitales. En 2002 se creó una unidad de cuidados paliativos con cuatro camas.

LAS MUERTES EN EL SERVICIO DE URGENCIAS DEL H.S.O.

La comparación de las muertes producidas en el servicio de urgencias y en planta del HSO con la media de las muertes producidas en los mismos servicios de tres hospitales de la CAM (Mostoles, Alcalá de Henares y Getafe), demuestran la falsedad de las acusaciones del PP contra los profesionales del HSO .

Periodo 2002 a 2004, ambos inclusive

Nº de atención Muertes en Muertes Número
en Urgencias Urgencias en planta de camas


HSO 416.840 657 2.293 400
Tres Hospitales 917.332 593 5.198 1.571

Atendiendo al número de muertes en urgencias, vemos que es superior el porcentaje del HSO (0,16% sobre el total de actuaciones) que la media de los otros hospitales considerados (0,06% sobre total de actuaciones). Pero esto se debe, precisamente, al hecho de que en las urgencias del HSO se instalaron tres plazas a las que se trasladaba a los enfermos terminales. Es natural que, a falta de Unidad de Cuidados Paliativos los enfermos terminales permanecen más en urgencias, también mueran más en urgencias.

Por el contrario, la tasa de muertes por número de actuaciones en planta es inferior en el HSO (0,39% sobre total de actuaciones), a la de los tres hospitales (0,5%). Igual sucede con el número total de muertes en el cómputo de los servicios. Pero no sólo se trata del número de fallecimientos. También se trata del código ético y el protocolo de actuación con el que los médicos y profesionales gestionan las dramáticas situaciones que viven a diario.

 



Ver:
La Batalla del Severo Ochoa. Capitulo IV del libro “La Batalla del Ramón y Cajal y otras batallas en defensa de la Sanidad Pública. Una mirada (autocrítica) desde el sindicalismo”.

VVAA. Ed. Kehaceres 2005. 280 págs.
* Fuente de la tabla: Comunidad de Madrid. El País 27/III/05. Elaboración Propia.

http://www.ciudadanosporlarepublica.info/images/stories/Conv/cartelsanidad.png
Modificado el ( sábado, 09 de febrero de 2008 )
 
< Anterior   Siguiente >