| Cumbre de Lisboa: la Europa de hierro y sus aduladores |
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| Escrito por Juan Romero | |
| martes, 18 de diciembre de 2007 | |
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(Publicado en el numero 11, del periodico Octubre) En un artículo anterior (ver “Apuntes sobre la cumbre de la Unión Europea”. Octubre nº 9) ya tratamos sobre los objetivos de la cumbre de Bruselas de Junio pasado, en la que la oligarquía europea decidió reactivar el proceso de reforma paralizado tras el rechazo popular de la Constitución, con la vista puesta en tres grandes objetivos: reordenar los mecanismos internos de toma de decisión dando más peso a los grandes estados, unificar la política exterior y dar nuevos pasos en la militarización del bloque imperialista europeo. El nuevo tratado aprobado por la cumbre de Jefes de Estado de Lisboa, que recoge los principales artículos de la Constitución, se ratificará antes de Junio de 2.009, evitando la consulta a los ciudadanos, *(1)a pesar de que, como señala un sondeo recogido por la AFP, una mayoría de los encuestados en los cinco mayores países de la Unión (Alemania, Francia, Gran Bretaña, Italia y España) quieren un referéndum. Europa, enseña el músculo y se rearma. Temerosos de que las clases populares vuelvan a echar por tierra sus planes imperialistas, un coro de políticos e intelectuales orgánicos que expresan, utilizando un lenguaje melifluo y “progre”, lo que le gusta oír a la oligarquía, se ha prestado gustoso a cantar las excelencias de la nueva etapa de la Europa Capitalista. Un grupo de ellos, han constituido un centro de presión: el European Council for Foreign Relations, *(2) cuyo cometido real es el de embellecer con hipérboles de tinta y papel a la Europa de hierro. Desde la cumbre de Junio, el diario “El País” que se tiene por portavoz del sector mas europeísta y liberal de la oligarquía española, ha venido cediendo sus páginas de opinión para un goteo de artículos laudatorios escritos por quienes gustan de definirse como europeístas frente a quienes defienden la alianza incondicional con EEUU. Los articulistas repiten, en términos mas o menos contenidos, la consigna que utilizó el Gobierno socialdemócrata de Zapatero en su campaña a favor de la extinta Constitución: queremos más Europa; léase: queremos una Europa capitalista mas fuerte y autónoma en la defensa de sus propios intereses imperialistas. Intentan que el mensaje cale en los ciudadanos, aunque estos saben por experiencia histórica lo que se esconde tras la fraseología pseudo democrática de los representantes de la oligarquía. ¿De qué Europa hablan? Por supuesto, no son nuevos ni el mensaje ni los mensajeros. Por ello, para comprender la verdadera naturaleza de la Europa Unida que quiere construir la oligarquía, no hay cosa mejor que recurrir a las propias palabras de los políticos arribistas y de los chupatintas profesionales recogidas de sus panegíricos de tufo militar- imperialista y lenguaje cuartelario. Una europa imperialista En 2.003, Javier Solana (ex Ministro felipista, ex Secretario General de la OTAN que dio la orden de comenzar la campaña de bombardeos contra Serbia que causaron numerosas víctimas civiles, y actual mister PESC) presentó un informe al Parlamento europeo sobre política exterior y de defensa, con el título oficial: “Una Europa segura en un mundo mejor”. El informe comienza exponiendo como meta del proceso, situar a la Europa del Capital y de la Guerra, en condiciones de participar activamente en la pelea interimperialista por las áreas de influencia: “Este documento propone tres objetivos estratégicos para la Unión Europea. Primero, nuestra contribución particular a la estabilidad y el buen gobierno entre nuestros vecinos inmediatos. Segundo, de forma más general, tenemos que construir un orden internacional basado en un multilateralismo efectivo. Por último tenemos que arrostrar las amenazas nuevas y antiguas” . Cuatro años mas tarde, M. Ahtisaari (ex presidente de Finlandia) y J Fischer (dirigente de la facción “pragmática “ del partido “ecopacifista”, los Verdes que, siendo Ministro de Exteriores con Sröeder autorizó la intervención militar de unidades del ejército alemán fuera de sus fronteras, por primera vez desde la II Guerra Mundial), insistían en las tesis defendidas en el informe Solana: “ ...la política europea se ha definido únicamente en función de lo que hace o deja de hacer EEUU...A los líderes europeos les gusta hablar de multilateralismo, pero no son muy eficaces cuando se trata de defender sus valores e intereses en instituciones multilaterales como Naciones Unidas...cuando son ellos los que deberían encabezar la carrera. Después de todo la Unión cuenta con cinco puestos en el Consejo de Seguridad y sufraga el 40% del presupuesto de la ONU” El País” 3 de octubre de 2007. Así pues, la oligarquía europea quiere comenzar a establecer de forma autónoma sus alianzas internacionales. En palabras de J Delors, ex presidente de la Comisión Europea: “...En materia de conflictos y de seguridad, Europa tendría que caminar hacia una nueva fase en la que adoptara posiciones más claras, menos ambiguas...El Objetivo tendría que ser la consolidación de Europa en el escenario mundial como actor de carácter e imparcial y no como una “iglesia permisiva” en la que coexisten diferentes credos”. Una Europa que negocia en términos de bloque imperialista y supedita los acuerdos político-económicos y las “ayudas al desarrollo” que presta, al interés de los capitalistas europeos. De nuevo en palabras de Delors: “...Habría que aspirar a que...las ayudas al desarrollo de la UE y sus acuerdos económicos, fueran ligados a una conciencia cada vez mayor del alcance político y en materia de seguridad de Europa, que dejara patente su carácter de actor global con el que es preciso contar” J. Delors. “El País” 18 de Octubre 2007.
Una Europa militarista Puede pensarse que solo se trata de eso, de hacer valer el peso político de la UE en un marco internacional muy fluido; pero esta orientación va acompañada por una política militar orientada en un sentido ofensivo y no defensivo. Sirvan estas líneas extraída también del informe Solana, del año 2.003: “Nuestro concepto tradicional de autodefensa, hasta el final de la guerra fría, se basaba en el peligro de invasión. Con las nuevas amenazas, la primera línea de defensa estará a menudo en el extranjero...en una crisis no hay nada como la unidad de mando… Una Unión de 25 miembros…debería poder, en caso necesario, realizar varias operaciones simultáneamente. Tenemos que desarrollar una estrategia que favorezca la intervención temprana, rápida y, en caso necesario, contundente”. (Los subrayados son nuestros). De aquí a la “guerra preventiva” del reaccionario gobierno yanqui, va un paso. La cuestión de la autonomía frente a la superpotencia yanqui la plantean sutilmente para no alarmar al amigo americano, ni provocar una reacción adversa de sus aliados incondicionales en la propia UE. Pero el timón se quiere orientar decididamente en un sentido distinto, dirigido a potenciar la unidad de la oligarquía europea en temas de política exterior y su autonomía respecto a EEUU para la defensa de sus propios intereses, recurriendo a la fuerza militar cuando lo considere necesario. Pascal Bruckner un lame botas cuyo belicismo servil le lleva a escribir: “Para ser creíble es preciso inspirar miedo. Para inspirar miedo, hay que ser capaz de infligir a un posible agresor daños irreparables”, no se anda por las ramas al plantear la cuestión: “nuestro protector yanqui tiene plomo en las alas; la hiperpotencia norteamericana se ha vuelto también vulnerable...EEUU seguirá siendo nuestro aliado, pero ya no puede ser nuestro protector...Ha llegado el momento de aliviar a nuestro hermano mayor anglosajón de las pesadas tareas que le agobian. Ante los peligros que se avecinan-una Rusia autocrática, un Irán nuclear y mesiánico, una China imperialista-Europa debe coordinar su capacidad estratégica y dotarse de un polo militar capaz de compensar las insuficiencias de Estados Unidos, cada vez mas patentes”. “El País” 6 de Octubre de 2.007
Así pues, en materia de política exterior y de defensa, el debate entre los representantes de la oligarquía aún se establece en términos de una mayor o menor sujeción a EEUU; pero los denominados europeístas coinciden en que la Unión Europea debe comenzar un periodo de rearme militar y mayor agresividad en defensa de sus propios intereses imperialistas. No va a ser fácil que las oligarquías nacionales se pongan de acuerdo, porque el miedo a ceder una parte de su soberanía en materias tan sensibles, puede condicionar el apoyo de algunas. Para eso, a pesar de que el nuevo tratado mantiene la exigencia de unanimidad en materia de política exterior y defensa, han previsto el sistema de las “dos velocidades” que permite a los Gobiernos que lo estimen necesario (varios, entre ellos el de Zapatero, ya se lo están planteando abiertamente) avanzar separadamente del resto en el desarrollo de los planes militaristas de la Unión Europea, de forma más audaz. Pero cualquiera que sea el resultado inmediato de este proceso, lo que sí está claro es que el capitalismo europeo está decidido a jugar a fondo todas sus cartas contra los pueblos y a desarrollar sus planes tanto en el interior de cada país, como prueban las medidas adoptadas por el reaccionario Gobierno Sarkozy contra los trabajadores de los servicios públicos franceses (contestada con un rotundo éxito por éstos), como en política exterior, con un nuevo lenguaje de guerra, común en todos los políticos burgueses. El mismo día en que los representantes políticos de la oligarquía celebraban la aprobación del nuevo tratado, cientos de miles de trabajadores tomaban las calles de Lisboa, en contra de las políticas reaccionarias de la ultraliberal Unión Europea. Habrá que tomar nota
*(1) Hasta el momento, solo el Gobierno de Irlanda, obligado por la Constitución convocará un referéndum de ratificación. *(2) En el Consejo Europeo de Relaciones Exteriores (ECFR siglas en inglés) participan entre otros personajes, además de los ya referidos, Ahtisaari y Fischer; Emma Bonino, ex miembro de la Comisión Europea y oportunista radical, acostumbrada a votar con quien haga falta (incluidos los diputados fascistas), cuando se trata de mantener sus intereses; Narcís Serra, ex vicepresidente del Gobierno felipista; Dominique Strauss-Kahn, director del FMI (a propuesta de Sarkozy); Jean-Luc Dehaene, ex primer ministro belga o el oligarca “filántropo” George Soros, entre otros. La financiación del selecto club correrá a cargo de organizamos como el Open Institute, una de las fundaciones creadas por Soros para “promover la democracia, especialmente en la Europa del Este.” *(3)Francia abandonó la estructura militar de la OTAN en 1966, siendo presidente C. De Gaulle, y Sarkozy se plantea la vuelta al redil. |
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| Modificado el ( sábado, 29 de diciembre de 2007 ) |
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