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El anuncio el pasado día 19 del “Pacto de desbloqueo†de la Ley de la Memoria entre IU y el PSOE, ha levantado ampollas entre los grupos políticos, empantanados en el mercadeo de ventajas y prebendas bajo cuerda, a cambio de renunciar a una ley de reparaciones basadas en la Justicia, la Verdad y la Reparación, premisas innegociables para las asociaciones de Memoria Histórica.
El debate en el seno de IU tiene dos frentes: de una parte, la contestación de las bases de la propia coalición, que se han visto traicionadas por la sorprendente renuncia de Llamazares a exigir la ILEGALIZACION de los tribunales represivos franquistas y la NULIDAD de sus sentencias y de otra, el enfrentamiento de Llamazares y su sector de afines con el PCE, partido que exige el mantenimiento de estas condiciones como innegociables.
Las asociaciones de Memoria Histórica y de víctimas del franquismo,
también sostienen un intenso y soterrado enfrentamiento interno, entre
las posiciones de algunos de los directivos que se conforman con la
declaración de ILEGITIMIDAD de las sentencias, frente a otros que
estiman que esta “rebaja†deja sin sentido todo el eje argumental de
las reivindicaciones, basadas en la condena jurídica del régimen
franquista, sus tribunales y la nulidad de sus sentencias
En algunos casos, la militancia de algunos de estos dirigentes de las
asociaciones con el PSOE o con IU, ha actuado como correa de
transmisión de las consignas de sus formaciones y éstos se enfrentan
ahora con la rebelión de sus propios afiliados, a quiénes no convencen
estos deleznables argumentos justificativos
Los numerosos pactos y plataformas surgidos en torno a posicionamientos
colectivos respecto a la Ley de la Memoria, también están empezando a
saltar por los aires, al dividirse las asociaciones en dos grupos: las
que admiten una Ley de la Memoria “de bajo perfilâ€, que contemple
soluciones puntuales de bajo presupuesto y nulo compromiso de justicia
histórica hacia la Memoria Republicana y hacia la víctimas, y aquellas
otras que denuncian estos intentos de manipulación y que sostienen en
las actuales circunstancias, YA NO SIRVE NINGUNA LEY DE LA MEMORIA, si
no que hay que exigir el cumplimiento estricto de la legislación
internacional de derechos Humanos para conflictos civiles de la ONU
(Informe del Equipo Nizkor-2006). Estas asociaciones se plantean, en el
caso de que la Ley resultante no contemple sus exigencias, recurrirla
ante el Tribunal Supremo y, en su caso, denunciar al gobierno español
ante los tribunales internacionales.
La mayoría de las asociaciones ha retirado la confianza a IU, como ya
lo hicieron en su día con el PSOE, por lo que califican de “traición†a
su planteamiento original y al no representar en estos momentos, las
reivindicaciones de las asociaciones memorísticas y de víctimas del
franquismo..
La siguiente información, ofrece un panorama del laberinto en que IU y
el PSOE se han metido con su “Pacto del desbloqueo†de la Ley de la
Memoria. Consultado telefónicamente a las 23:30 h de hoy 2 de mayo de
2007, el diputado-portavoz de ERC, Joán tardá, por la asociación
“Caídos por la Libertadâ€, ha ratificado que ERC jamás pactará ninguna
ley que no contemple, entre otras cuestiones irrenunciables, la nulidad
de las sentencias franquistas.
Floren Dimas Presidente regional de Amigos de los Caídos por la Libertad (1939-1945)
www.galeon.com/murcia1939
Delegado de AGE para la Región de Murcia.
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La Vanguardia
Miércoles 2 de mayo 2007 |
La ley de la memoria embarranca por el desacuerdo con los nacionalistas
El PSOE cuenta hoy con menos apoyos que antes de anunciar el pacto con IU-ICV
La conocida como ley de la memoria histórica parece el proyecto más difícil de este Gobierno. El acuerdo anunciado hace dos semanas entre PSOE e IU-ICV ha generado más adversarios que aliados. CiU está enojada, al igual que el PNV. ERC ya ha dicho que no cuenten con ella. La ley vuelve a embarrancar.
02/05/2007 | Actualizada a las 03:31h | Madrid
Jaume V. Aroca | El portavoz socialista, Diego López Garrido, tendrá que rebobinar. El acuerdo anunciado por el portavoz del grupo socialista en el Congreso hace dos semanas con IU-ICV sobre la ley de la memoria histórica ha sido más que contraproducente porque ha enojado a casi todo el mundo. Hoy el Gobierno cuenta con menos aliados para aprobarla que antes de que se anunciara el controvertido pacto. Ante esta situación los negociadores socialistas han aplazado los contactos hasta junio. Superadas las municipales, confían en reconducir la situación. Pero este proyecto del Gobierno difícilmente verá la luz antes de otoño.
Descontado el PP, que ya dijo no desde el primer minuto, de todos los potenciales aliados el más distanciado en este momento es CiU. "Esta no es nuestra ley", advirtió Duran poco después de que López Garrido le comunicara telefónicamente el acuerdo alcanzado con IU-ICV invitándole a sumarse. Hoy la federación nacionalista está más lejos del proyecto del Gobierno que hace dos semanas. Y hay motivos de fondo - CiU considera que este proyecto debe reparar también a la "tercera España" que fue incomprendida y perseguida por unos y otros durante la Guerra y el franquismo- pero también hay reproches de forma en esta posición de los nacionalistas catalanes. La actitud de López Garrido indignó a los negociadores de CiU, Josep Antoni Duran Lleida y Jordi Xuclà . En los últimos días la secretaría de Estado de Relaciones con las Cortes - el largo brazo de la vicepresidenta en el Congreso- han tratado de poner bálsamo.
Al PNV le pasa algo parecido. Los vascos no ponen reparos al fondo del acuerdo con IU, pero advierten que esta ley debe resolver la devolución del patrimonio documental del Gobierno vasco que, a diferencia del caso catalán, nunca más ha vuelto a casa y sigue desperdigado en los archivos de Salamanca y el Ferrol. Para el PNV ésta es una cuestión irrenunciable y nada de ello se resolvió con el pacto de hace dos semanas. Los nacionalistas vascos advierten que éste puede ser un punto de ruptura con el PSOE en el tramo final de la legislatura.
ERC - uno de los promotores de la ley- se opone más ferozmente si cabe al acuerdo alcanzado con IUICV. Siguen convencidos de que la ley debe anular las sentencias del franquismo. Y en este punto cuenta - para inquietud de los implicados en el pacto, Gaspar Llamazares y Joan Herrera- con el apoyo de ciertos sectores afines a IU-ICV que consideran el acuerdo una renuncia a sus principios. La negativa del negociador de ERC, Joan Tardà fue inequívoca hace algunos días: "Para no curarla, más vale que la herida siga abierta".
Dentro del PSOE también hay voces críticas hacia el proceder de López Garrido. "No tenía ninguna necesidad de dar todo el protagonismo a IU". Estas mismas fuentes aseguran que tampoco la vicepresidencia del Gobierno está satisfecha. La secretaria de Estado de Relaciones con las Cortes estuvo directamente implicada en el hallazgo de la fórmula jurídica sobre las sentencias del franquismo pero fue del todo ajena, aseguran, al modo cómo se lanzó a la opinión pública, como un pacto entre PSOE e IU que, en parte, orillaba al resto de aliados.
En el fondo de la cuestión hay también una creciente desconfianza de los aliados del Gobierno. Acusan al PSOE de jugar al regate en corto y, desde ayer, especialmente los grupos catalanes, ponen como ejemplo la cesión del castillo de Montjuïc. Como el acuerdo entre todos los grupos era difícil de encajar, el Gobierno se saltó el trámite en el Congreso, prescindió de la ley que el propio Ejecutivo había llevado a las Cortes, y entregaron el castillo al alcalde socialista de la capital catalana mediante una orden ministerial. Un método tan expeditivo como poco amable por parte de un Gobierno que carece de mayoría.
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