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El presidente del Comité de Empresa de El Pozo
Alimentación, Antonio Muñoz, informó en rueda de prensa, de que el 92,6
por ciento de los trabajadores de producción de la empresa murciana
votaron a favor de la necesidad de realizar un huelga, del día 11 al 15
de este mes, para pedir el mantenimiento del sistema de incentivos y
productividad actual, evitando que los trabajadores no dejen de
percibir entre 300 y 500 euros mensuales.
A la convocatoria acudió también el secretario general
de la Federación Agroalimentaria de Comisiones Obreras (CCOO), Santiago
Navarro; el representante de Unión General de Trabajadores (UGT), José
Sáez; así como un representante de la Unión Sindical Obrera (USO), José
Urrea.
En este sentido, Muñoz indicó que "ante la negativa de
la empresa de alimentación murciana de negociar con los trabajadores y
después de la manifestación realizada en Alhama de Murcia, a la que
acudieron cerca de 2.000 personas, y después de que el 92,9 por ciento
de los empleados de producción de El Pozo reafirmaran su voto a favor
en el referéndum realizado, la única salida que nos queda es la huelga".
De este modo, si la reunión que se va a celebrar el
viernes entre el Comité de Empresa y la Dirección General de Trabajo no
lo remedia, los trabajadores del El Pozo Alimentación realizarán una
huelga desde las 00.00 horas del próximo lunes, día 11, y hasta las
00.00 horas del viernes, día 15.
Entre los motivos que llevaron al Comité de Empresa a
convocar esta huelga destaca el mantenimiento del actual sistema de
incentivos y productividad, con actualización y abono de los salarios
dejados de percibir a los trabajadores que se le modificaron las tasas.
"Con este sistema la empresa creció de manera
continuada durante 35 años, por lo que fue y es rentable para empresa y
trabajadores", indicó Muñoz, quien añadió que, "si se modifica este
sistema como pretende la empresa, los trabajadores dejarán de percibir
al mes entre 300 y 500 euros".
Los trabajadores piden también el abono del 100 por
ciento de la enfermedad profesional, como se venía realizando
anteriormente por la empresa, y no el 75 por ciento como está
ocurriendo desde hace un año; así como la conciliación de la vida
laboral y profesional, ya que "muchos trabajadores no tiene la
posibilidad de tener una jornada intensiva y la empresa modifica los
horarios sin consultar con el Comité de Empresa", señaló su presidente.
Asimismo, los trabajadores piden el cumplimiento de los
acuerdos de fijeza pactados con la empresa de 2004 a 2007, donde el 50
por ciento de los fijos se harían por antigüedad entre los eventuales,
así como el cumplimiento de las resoluciones de la Inspección de
Trabajo en materia de salud laboral y prevención de riesgos.
"La empresa pretende pasarse por el arco del triunfo la
resolución que la Inspección de Trabajo realizó, a propósito del
conflicto colectivo interpuesto por CCOO sobre un área de la factoría
como es el salazón, y en el que se le aconsejó a la empresa bajar el
ritmo de trabajo", explicó el presidente del Comité de Empresa.
En ese conflicto interpuesto, según explicó Muñoz, el
inspector de Trabajo pedía a la empresa la cronometración de los
puestos de trabajo, puesto que la cantidad y velocidad de los
movimientos no eran los correctos; la modificación de los pesos que
mueven los trabajadores por "ser exagerada"; así como que los estudios
económicos realizados por la empresa son insuficientes.
Por su parte, Sáez puntualizó que "los trabajadores no
están reivindicando algo fuera de convenio, pues el sistema de
incentivos lleva funcionando más de 35 años", al tiempo que destacó "la
unanimidad existente entre las tres fuerzas sindicales y los
trabajadores".
Al hilo, Navarro indicó que el Comité de Empresa "está
y estará siempre abierto a negociar, como demostró durante 35 años", al
tiempo que calificó de ejemplar el comportamiento de los técnicos del
sindicato y de la empresa, "porque siempre han llegado a acuerdos".
"Desgraciadamente, tenemos que mostrar nuestro malestar
por la negativa de la empresa a sentarse a negociar con nosotros la
solución de un conflicto generado por ellos, más aun cuando El Pozo
confirmó, recientemente, un incremento de facturación del 11 por ciento
(614 millones de euros en 2008)", finalizó Muñoz.
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